A la hora de hacer actividad física, muchas veces no pensamos en cómo ciertos ejercicios pueden afectar nuestro organismo, sobre todo por el esfuerzo que hacemos con los músculos, huesos y articulaciones. En esta nota te mostramos qué técnicas podes aplicar un rato antes de comenzar tu rutina de costumbre y también cuando la terminás, para relajar.
De una forma muy práctica y súper sencilla, vas a aprender a hacerlos y vas a notar esa diferencia.

Estirá el brazo y movelo haciendo círculos. Repetí varias veces. Fuente: (@wellness.by.lula).
Lo primero que vas a hacer es posicionarte con espalda derecha y estirá el brazo derecho, y comenzás a formar círculos con el mismo, sin flexionarlo. De esta manera se genera un calentamiento y te vas a dar cuenta cómo mejoran tus rutinas de gimnasio al hacer estos pasos previos. Aunque creas que no es importante, si lo es.

Levantá los brazos y mové las puntas de las manos de forma acelerada siempre mirando hacia arriba.
Otro de los ejercicios súper fáciles y eficientes que vas a hacer para mover la zona hombros y sobre todo estimularla, es éste. Vas a pararte con espalda bien derecha y vas a levantar los dos brazos en dirección al techo, y sin flexionarlos, vas a moverlos de forma rápida hacia arriba como si fuese que querés tocar el techo.

Rotaciones de brazos.
El otro ejercicio que ayuda muchísimo a que tus músculos comiencen a tomar calor y estén mejor preparados para encarar una buena rutina de gym, ya sea en un parque, casa o en el gimnasio, es éste. Te vas a posicionar nuevamente con espalda derecha y llevás un brazo de forma lateral, bien estirado y sin estirar vas a hacer rotaciones. Al menos repetí por varios minutos.
Si comenzás a practicar estos tres ejercicios un rato antes de hacer tu paso a paso de aparatos o la clase que fuese que hacés, vas a notar que el cuerpo tiene otra flexibilidad y lo más importante es que la zona de tus hombros estará más lejos de lesionarse.