Si estás buscando una opción fresca, liviana y muy sabrosa, el sándwich de lechuga es la receta perfecta. Para prepararlo vas a necesitar dos plantas de lechuga repollada o capuchina, dos paltas grandes o una chica, jugo de medio limón, sal, pimienta, 100 grs de queso crema, media cebolla morada, un tomate, medio pollo cocido o dos pechugas, y tres choclos. La lechuga será la base que reemplazará al pan, lo que convierte esta propuesta en una alternativa ideal para quienes desean evitar las harinas.

Picá bien todos los ingredientes y condimentalos a tu gusto.
Comenzá a preparar el sándwich de lechuga cortando la cebolla morada y el tomate, mezclalos con la pulpa de la palta, condimentada con jugo de limón, sal, pimienta y el queso crema para darle cremosidad. Desmenuzá el pollo cocido y sumalo a la mezcla. Para darle un toque extra, incorporá granos de choclo cocidos, que podés hervir o cocinar al microondas. El resultado es un sándwich de lechuga fresca, colorido y muy nutritivo que se combina a la perfección con las hojas crocantes.

Una vez armado el relleno, vas a agarrar una hoja de la lechuga repollada y rellenarla con dos cucharadas, luego lo vas a empaquetar.
Para armar los sándwiches de lechuga, colocá en cada hoja un poco de relleno, doblala como si fuera un paquetito y serví en una fuente para que cada uno se prepare a gusto. Esta receta es práctica, rápida y adaptable a distintos ingredientes: podés variar con más vegetales o cambiar la proteína según lo que tengas en casa. Sin dudas, es una de esas recetas fáciles que resuelven un almuerzo o cena sin necesidad de usar pan ni harinas.

Mambrunense. Fuente:(Instagram)
Panqueques de avena y banana, sin harinas para desayunos saludables
Por otro lado, los panqueques de avena y banana son una excelente alternativa para quienes buscan desayunos nutritivos y libres de harinas refinadas. Para hacerlos vas a necesitar dos bananas maduras, dos huevos, cuatro cucharadas de avena arrollada, una pizca de canela y unas gotas de esencia de vainilla.
Primero, pisá bien las bananas hasta obtener un puré, sumá los huevos batidos y los ingredientes restantes. Mezclá todo muy bien y calentá una sartén antiadherente. Colocá pequeñas porciones de la mezcla, cocinando unos minutos de cada lado hasta que se doren. Podés servirlos solos, con miel, frutas frescas o yogurt natural para darle un toque especial.
Estos panqueques no solo son fáciles de preparar, sino que además no requieren azúcar extra gracias al dulzor natural de las bananas. Además, son versátiles y se pueden adaptar con semillas, frutos secos o cacao en polvo. Una opción liviana y deliciosa que se convierte en aliada de tus mañanas.