Vaca Muerta sigue siendo el eje del desarrollo energético en la Argentina, y esta semana sumó un nuevo capítulo importante. La petrolera estatal YPF compró el 15 % restante del oleoducto Loma Campana–Lago Pellegrini, una infraestructura clave para transportar el crudo producido en la cuenca neuquina. De esta manera, la compañía pasa a tener el 100 % de la sociedad operadora del ducto, consolidando su presencia en el corazón del yacimiento no convencional más importante del país.
El oleoducto, fundamental para el crecimiento de Vaca Muerta, fue inaugurado en 2019 y permite evacuar hasta 25.000 metros cúbicos de petróleo por día. Su trazado de 88 kilómetros conecta la planta de tratamiento de crudo de Loma Campana, en Neuquén, con la estación de bombeo Lago Pellegrini, en Río Negro. Desde allí, el crudo se inyecta al caño troncal operado por Oleoductos del Valle, rumbo a las refinerías y al mercado de exportación.

YPF compró el 15 % restante del oleoducto Loma Campana–Lago Pellegrini. Fuente: (X)
La construcción de esta obra fue impulsada por YPF y Tecpetrol, la petrolera del grupo Techint, que hasta ahora compartían la concesión. Sin embargo, tras el pago de 15 millones de dólares, YPF asumió el control total. De ese monto, 13,6 millones fueron compensados con obligaciones previas, mientras que el resto se depositará en los próximos días.
El traspaso llega en medio de una reorganización más amplia del sector energético y forma parte de una estrategia de YPF para optimizar su red de transporte. La concesión del oleoducto se extiende hasta 2052, la misma fecha de vencimiento que el permiso de explotación en el área Rincón del Mangrullo, también dentro del perímetro de Vaca Muerta.

El oleoducto permite evacuar hasta 25.000 metros cúbicos de petróleo por día. Fuente: (X)
Esta operación no solo refuerza la capacidad de traslado del petróleo, sino que también mejora la competitividad del yacimiento, que ha crecido sostenidamente en los últimos años. La ampliación de la infraestructura de transporte resulta clave para que la producción de Vaca Muerta no encuentre cuellos de botella que limiten su potencial.

La construcción de esta obra fue impulsada por YPF y Tecpetrol, la petrolera del grupo Techint. Fuente: (X)
Con este nuevo paso, YPF reafirma su rol protagónico en el desarrollo de Vaca Muerta y apuesta a consolidar el flujo de crudo hacia los mercados locales e internacionales. La jugada, además, deja a la petrolera estatal mejor posicionada para enfrentar los desafíos del futuro energético argentino.