La formación Vaca Muerta, ubicada en Neuquén, es el segundo mayor reservorio de gas no convencional después de China y el cuarto de petróleo en el ranking global. Su potencial la convierte en una pieza estratégica para el futuro energético de la Argentina y en un activo con proyección internacional.
Vaca Muerta tiene la capacidad de transformar la economía argentina. Sin embargo, el hecho de cómo transportar millones de barriles desde el corazón de la Patagonia hasta los puertos que permitan exportarlos a gran escala sigue siendo un interrogante. La respuesta llegó con un proyecto de infraestructura que promete marcar un antes y un después.
Vaca Muerta tiene la capacidad de transformar la economía argentina. Fuente: (X)
Se trata del Vaca Muerta Oleoducto Sur (VMOS), la obra privada más ambiciosa de las últimas décadas. El ducto recorrerá 437 kilómetros desde Añelo, en Neuquén, hasta Punta Colorada, en Río Negro, donde se levantará un puerto de aguas profundas. Desde allí, los barcos cargarán directamente el crudo para abastecer mercados de todo el mundo.
El proyecto, liderado por YPF junto a Vista, Pan American Energy, Chevron, Shell, Pluspetrol, Tecpetrol y Pampa Energía, implica una inversión de 3.000 millones de dólares. Está incluido dentro del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), lo que abre la puerta a financiamiento internacional y beneficios fiscales. De hecho, el consorcio ya cerró un crédito de 2.000 millones de dólares con bancos de primera línea como Citi, Deutsche Bank, JP Morgan, Itau y Santander.
Vaca Muerta Oleoducto Sur es la obra privada más ambiciosa de las últimas décadas. Fuente: (X)
El oleoducto principal tendrá 76 centímetros de diámetro y podrá transportar cientos de miles de barriles diarios. A esto se suma un tramo submarino de 15 kilómetros que unirá la terminal de almacenamiento con dos monoboyas mar adentro, preparadas para recibir buques capaces de cargar más de dos millones de barriles por viaje.
El cronograma proyecta que en 2026 el VMOS transporte 180 mil barriles diarios, para escalar a 550 mil en 2027 y alcanzar un potencial de 700 mil. En términos económicos, esto significaría ingresos por exportaciones de hasta 20 mil millones de dólares anuales, un nivel comparable al de la soja, el tradicional motor exportador del país.
El oleoducto principal podrá transportar cientos de miles de barriles diarios. Fuente: (X)
Más allá de las cifras, el oleoducto apunta a resolver la falta de infraestructura para evacuar el petróleo de Vaca Muerta. Con este canal, la producción neuquina no solo podrá sostener su crecimiento, sino también garantizar un flujo constante de divisas.