El proyecto Vaca Muerta Oil Sur (VMOS) atraviesa una etapa clave para transformar el potencial productivo de Vaca Muerta en exportaciones concretas. A lo largo de 437 kilómetros, el ducto ya está completamente soldado y conecta la Cuenca Neuquina y la costa atlántica.
El objetivo del VMOS es sacar el petróleo de Vaca Muerta hacia el mar, a través del puerto de Punta Colorada, en Sierra Grande, Río Negro. Para eso, el sistema debe operar con presión controlada, válvulas activas, seguridad garantizada y una infraestructura capaz de sostener un flujo constante. Por ello, el proyecto todavía está en plena fase de armado operativo.
El proyecto Vaca Muerta Oil Sur (VMOS) atraviesa una etapa clave. Fuente: (X)
Dentro del cronograma del consorcio, dos trabajos aparecen como determinantes en esta etapa: el cruce del río Negro y las pruebas hidráulicas. El cruce se realiza mediante perforación horizontal dirigida, una técnica de alta precisión que permite pasar por debajo del cauce sin alterar el entorno. En tanto, las pruebas hidráulicas sirven para verificar la resistencia del ducto, su comportamiento ante la presión y la ausencia de filtraciones antes de habilitar cualquier transporte sostenido.
Asimismo, la obra marina en Punta Colorada demanda varios meses y forma parte de un engranaje más amplio que incluye tanques de almacenamiento, sistemas de carga y trabajos civiles. En ese punto, el ducto deja de ser solo una infraestructura terrestre y se integra con la logística portuaria necesaria para exportar el crudo que proviene de Vaca Muerta.
El objetivo del VMOS es sacar el petróleo de Vaca Muerta hacia el mar. Fuente: (X)
Otro foco central está puesto en las estaciones de bombeo. El plan contempla cuatro en total, con avances simultáneos en Allen, Chelforó y la terminal, y el inicio de obras en la estación Santa Rosa durante el tercer trimestre. Estos puntos son clave porque regulan el impulso del petróleo, concentran sistemas eléctricos y permiten monitorear el flujo en tiempo real.
La primera configuración operativa apunta a diciembre de 2026, con una capacidad estimada de 180.000 barriles diarios. Más adelante, una ampliación proyectada elevará ese volumen hasta los 550.000 barriles diarios hacia 2027. La diferencia entre ambas etapas no pasa solo por mayor capacidad del caño, sino por la incorporación de equipos, estaciones adicionales y refuerzos en la terminal.
La primera configuración operativa apunta a diciembre de 2026. Fuente: (X)
La inversión total ronda los 2.000 millones de dólares e incluye 28 válvulas de bloqueo que permiten segmentar el ducto y actuar ante cualquier contingencia. El consorcio VMOS está integrado por YPF, Pan American Energy, Pluspetrol, Pampa Energía, Vista, Chevron, Shell, Tecpetrol y la empresa provincial GyP.