Las peras al vino tinto son uno de los postres de origen europeo más populares alrededor del mundo, debido a su alta presencia y, por supuesto, a su sabor tan especial, ya que hay quienes disfrutan de lo agridulce y esta experiencia atípica.
Lo bueno de las peras al vino tinto es que podés presentarlas con un complemento más dulce, como helado o crema batida; sin embargo, para los más arriesgados existe la combinación de las peras con salsa obispo y roquefort. En esta nota te enseñamos a prepararlas.

Es un postre rápido y sabroso.
Ingredientes
180 ml de vino malbec.
3 peras.
80 g de azúcar orgánica, refinada o mascabo.

La receta es económica.
Modo de preparación
Lavá las peras, pelalas y cortá una rebanada en la base para lograr que la fruta pueda apoyarse firmemente.
En una cacerola, llevá a fuego bajo el vino tinto mezclado con el azúcar y cociná lentamente hasta formar un almíbar. Esto se llama reducción de vino. Opcionalmente, podés añadir cáscaras de naranja para perfumar y saborizar la salsa.
Colocá las peras dentro de la olla y de manera opcional agregá canela. Cociná las peras al vino tinto durante 15 a 30 minutos, hacelas rotar para que puedan absorber el almíbar. Ayudate en este paso con una cuchara para que se queden bien embebidas.

Agregar cáscaras cítricas es opcional.
Pasado el tiempo de cocción, pinchalas con un palillo de brochet para verificar que estén tiernas, pero que no se desarmen.
Dejalas atemperar y servilas como postre con crema batida o bien sobre una base de queso roquefort con nueces, esto es totalmente opcional, pero es una de las formas más populares de servir esta receta gourmet en los lugares de alto nivel.
El origen de las peras al vino
Este postre dulce o agridulce, según la presentación, es una receta típica de la cocina de La Rioja, ciudad de España. Allí se utilizan las peras peladas y sin el centro, es decir, se las cocinas en vino cortadas en mitades.

Recomendamos probarlas de todas las formas posibles.
De acuerdo con el tipo de vino, la pera alcanzará diversos matices de color, puede ser más cobriza cuanto más maduro sea el vino tinto o bien puede ser más clara y rojiza si el vino es más joven.
En España se las puede servir solas o acompañadas en su almíbar con crema o crema pastelera, también se les agrega helado y queda espectacular. ¡Animate!