¿Tenés listo tu itinerario sobre qué hacer este finde? Si te tocó la juntada con amigos en casa, entonces armá estas deliciosas canastitas de espinaca y sorprendé a tus seres queridos con una entrada sabrosa, rápida y económica para evitar gastar de más en tiempos difíciles.
Esta receta se lleva a cabo con pocos ingredientes y si bien muchos la utilizan como una cena exprés, vos podés hacerla para agasajar a los tuyos siguiendo unos simples pasos. ¡Sí, todos van a disfrutar de su textura tan suave por dentro como crocante por fuera!

Postal de unas ricas canastitas de espinaca emplatadas.
Ingredientes:
Tapas de empanada
1 cebolla y 200 g de espinaca
50 g de manteca
50 g de harina
350 ml de leche
Sal y condimentos a gusto
Queso cremoso.

Imagen de unas canastitas de espinaca listas para hornear.
Cómo elaborar estas deliciosas canastitas de espinaca para una cena exprés o picada con amigos:
Para comenzar con el armado de estas canastitas de espinaca, tenés que lavar y picar la cebolla en pedacitos pequeñitos para saltearla en una sartén con un chorrito de aceite.
Luego, salpimentás a gusto con sal, ajo en polvo y pimentón, o agregás los condimentos que creas necesarios para elevar el sabor de tus canastitas de espinaca.
El paso siguiente es sumar la espinaca, que puede ser fresca o congelada, para cocinar a fuego medio bajo por unos minutos. Remové bien el ingrediente estrella hasta integrar ambos vegetales.

Mirá cómo sorprender a todos con este aperitivo idóneo.
Cuando las verduras estén tiernas, sumás la manteca y mezclás hasta fundirla. Llegó el momento de añadir la harina, remover todo y cocinar por un minuto más.
Pasado este tiempo, se agrega la leche mezclando constantemente el relleno de tus canastitas de espinaca. Dejar cocinar hasta que la preparación se espese.
En un molde aceitado, ponés las tapitas de empanadas en forma de canastitas y agregás el relleno de espinaca tibio. Cortá unos trozos de queso cremoso para ponerle encima a tus canastitas de espinaca y cocinás a horno fuerte hasta que se doren. ¡Listo, qué exquisitez!