Preparar un postre espectacular no tiene por qué ser complicado. Con ingredientes simples y sin necesidad de ser un experto en la cocina, podés sorprender a tu familia o invitados con un delicioso flan cremoso de queso. Este postre es ideal para quienes buscan algo rápido y saludable, sin perder ese toque irresistible.
Este flan suave y cremoso es una opción ligera y fácil de preparar, ya que se hace en licuadora y sin azúcar. Para hacerlo, solo necesitás 4 huevos, 300 ml de leche (puede ser vegetal), 3 cucharadas de queso crema descremado o yogur, 2 cucharadas de edulcorante, 1 chorrito de esencia de vainilla y dulce de leche sin azúcar para la base. Sin dudas, el flan cremoso de queso será tu nueva receta favorita.

La batidora es clave en esta receta, ya que agiliza los tiempos del preparado.
El procedimiento es muy sencillo. Licuá todos los ingredientes excepto el dulce de leche, que usarás para cubrir el molde. Verté la mezcla en un molde cubierto con dulce de leche y hornealo a 180 ºC por 45 minutos. Una vez frío, dejalo en la heladera unas horas antes de desmoldarlo. La clave de este postre es su textura suave y su sabor balanceado entre el queso y la vainilla.
Para terminar, prepará una salsa de dulce de leche con 2 cucharadas de dulce de leche y 1 chorrito de leche. Calentala en el microondas por 30 segundos, mezclá bien y vertela sobre el flan cremoso de queso. Este postre es ideal para quienes buscan una opción saludable sin renunciar al placer de los postres.

El flan es un postre con orígenes que se remontan al Imperio Romano, pero el flan de queso es una adaptación más reciente.
Una alternativa al flan cremoso de queso
Si ya probaste el flan cremoso de queso y querés explorar otras opciones similares, una excelente alternativa es el "cheesecake saludable". Este postre mantiene la textura suave y cremosa del flan, pero con un toque diferente en sabor. Además, es muy fácil de preparar y no requiere azúcar, lo que lo convierte en una opción perfecta para quienes buscan un postre más ligero.

Utilizar yogur griego en lugar de queso crema no solo reduce la grasa, sino que también aumenta la cantidad de proteínas y probióticos.
Para preparar este cheesecake saludable, solo necesitás 200 gramos de yogur griego natural, 150 gramos de queso crema bajo en grasa, 2 cucharadas de stevia o el edulcorante de tu preferencia, 2 huevos, 1 chorrito de esencia de vainilla y 1 cucharadita de ralladura de limón, para darle un toque cítrico. Si querés agregar una base, podés usar galletas integrales trituradas, aunque es opcional.

Podés agregarle alguna mermelada de frutos rojos como cobertura a tu cheesecake.
El procedimiento es muy sencillo: batí el yogur, el queso crema, los huevos, la stevia, la esencia de vainilla y la ralladura de limón hasta obtener una mezcla homogénea. Si preferís incluir una base, colocá las galletas integrales trituradas en el fondo del molde antes de verter la mezcla. Luego, cociná el cheesecake en el horno a 170 ºC durante 40 o 45 minutos, o hasta que el centro esté firme. Una vez cocido, dejalo enfriar en la heladera antes de servir.