Si hay un postre que siempre nos transporta a los sabores de casa, es el flan. Pero esta versión con queso crema es la vuelta de tuerca que no sabías que necesitabas. El resultado es un flan de queso suave, cremoso y con ese toque extra de untuosidad que lo hace irresistible.
Este flan de queso se deshace en la boca y si tenés en cuenta que lleva un exquisito caramelo dorado y un par de horas de frío conseguirás tentar y sorprender a tus invitados con un plato dulce fenomenal. Aquí va la receta que no podrás dejar pasar.

Servilo con frutas si te apetece.
Ingredientes
Para el caramelo a seco:
1/2 taza de azúcar (100 a 125 g aprox)
Para el flan:
8 huevos
3/4 taza de azúcar (200 g aprox)
Esencia de vainilla
Ralladura de limón
290 g de queso crema
700 cc de leche

Lo inesperado será el queso.
Modo de preparación
En una sartén a fuego medio, colocá el azúcar y dejá que se derrita sin tocar demasiado. Cuando tome un color dorado parejo, volcalo en el molde de 22 cm y movelo para cubrir bien la base. Reservá.
Batí los huevos con el azúcar hasta que la mezcla esté bien integrada y tome un color más claro. Sumá la esencia de vainilla y la ralladura de limón.

La esencia de vainilla es clave.
Incorporá el queso crema con un batidor de mano o una batidora a baja velocidad para que se mezcle sin grumos.
Añadí la leche de a poco mientras seguís batiendo para lograr una textura homogénea.

No mezcles el azúcar.
Volcá la mezcla sobre el caramelo, pero pasala por un colador si querés un resultado más liso y parejo.
Cociná el flan de queso a baño María en horno precalentado a 180 °C. Horneá por unos 50 minutos o hasta que al pinchar con un cuchillo, salga limpio.

Tentador.
Dejá enfriar el flan de queso y desmoldá cuando esté a temperatura ambiente. Después llevalo a la heladera por al menos 4 horas. Para desmoldar, pasá un cuchillo por los bordes y giralo con cuidado sobre un plato.

Con dulce de leche o crema queda riquísimo.
Serví el postre bien frío y disfrutalo con crema o dulce de leche.