Las berenjenas son una de las verduras más difíciles de incorporar a las comidas, no a todos les gustan porque las juzgan por su aspecto, pero la realidad es que no son nada feas, mucho menos si sabés cómo incorporarlas y prepararlas, además están llenas de propiedades nutricionales.
Justamente en esta época están de temporada y seguramente las vas a encontrar a buen precio y de una excelente calidad, solamente tenés que ver que hay dos formas de prepararlas que nunca fallan y con las que tu familia va a comer más verduras casi sin darse cuenta.

Aprovechá las berenjenas en esta estación.
Los ingredientes que vas a necesitar para estas dos recetas de berenjenas son los siguientes:
Berenjenas desmechadas
2 berenjenas
Sal
Condimentos (cebolla disecada, ajo en polvo, pimentón, orégano)
Aceite de oliva
Pasta de berenjenas
Ricota
Piel de berenjenas
Sal
Ajo
Aceite

Primero berenjenas desmechadas.
Lo primero que vas a hacer es comenzar con la preparación de las berenjenas desmechadas. Vas a lavar muy bien las verduras y las vas a pinchar por toda la superficie con un tenedor.
Así mismo las vas a llevar al horno al máximo por una media hora, hasta que estén bien blandas y como estrujadas. Guardalas en una bolsa cuando estén calientes y cuando se enfríen sacalas de la bolsa para poder pelarlas, se sale muy fácil la cáscara. Desmechá la berenjena y condimentala bien, mezclá y colocalas en un plato junto con aceite por encima.

Un paté de berenjenas espectacular.
Por otro lado, vas a colocar las cáscaras que reservaste en el vaso de una mixer junto con la ricota, la sal, el ajo y un buen chorro de aceite. Procesá muy bien hasta que se integre y quede una pasta, poné en un bol y coroná con más aceite.
De esta forma, aprovechás con simplemente dos berenjenas para hacer más de una preparación, ambas recetas te sirven para untar en el pan y sumar a las picadas.