A la hora de ir al supermercado o a la tienda del barrio a comprar opciones que vienen en formato enlatado, el atún o las legumbres son los primeros productos a los que recurrimos porque sabemos que son prácticos y fáciles de combinar, y de cocinar para un almuerzo o cena. Lo cierto es que muchas de estas opciones que encontramos en la calle no son saludables y pueden estar siendo tóxicas para tu organismo. Seguí estos consejos porque vas a ver un gran cambio.

Elegí buenos enlatados.
Lo primero que tenés que saber es que la mayoría de estas opciones enlatadas están hechas en aceite de soja, girasol, premezcla o maíz, pero estos son muy inflamatorios, lo que ocasionará a futuro posibles problemas gastrointestinales, además de tener muchos gases o fatiga. No son opciones nutritivas, por eso, siempre fijate en las etiquetas de los alimentos.
Dentro del mundo de los pescados que te venden en lata, podés encontrar el atún, la sardina, caballa, entre otros y aunque sean muy deliciosos, es importante que conozcas cuáles son sus ingredientes.

Atún en salsa de tomate.
Estas opciones inflamatorias tienen un alto contenido de omega 6 y van a oxidar el colesterol de tu cuerpo. Esto puede ocasionar a futuro problemas cardiovasculares, así que tenelo en cuenta.
Hay otras opciones que vienen con salsa de tomate ya directamente en la mezcla de la lata, pero si lees los ingredientes, vas a ver que hay exceso de azúcares, sales, almidón modificado e ingredientes muy inflamatorios. Otra de las opciones no tan buenas, son aquellos que vienen en aceite de oliva, porque lamentablemente no se conoce la calidad de ese aceite usado para estos enlatados, a pesar de que ese tipo de aceite sea saludable.

Seguí estos consejos.
Por último, te recomendamos cuáles podés pedir en la tienda de tu barrio o supermercado. Estos son los que vienen en agua o al natural, sin ningún agregado de salsas o aceites inflamatorios.