Hacer scones caseros no tiene por qué ser complicado ni requerir muchos ingredientes. Con apenas 200 gramos de harina leudante y 200 gramos de crema de leche, podés preparar una masa que rinde aproximadamente 500 gramos y resulta ideal para la merienda o una picada. Estos mini scones se destacan por su textura suave y esponjosa, perfectos para acompañar un buen mate o compartir en una reunión.

Con solo dos ingredientes lográs unos scones dorados, suaves y muy tentadores
La preparación de estos scones no requiere amasado. A los ingredientes base se les puede agregar media cucharadita de sal, 100 gramos de queso rallado y una pizca de orégano para sumar sabor. Se unen todos los ingredientes y se deja descansar la masa envuelta en papel film. Luego, se estira sobre una superficie enharinada hasta alcanzar medio centímetro de espesor, se corta en tiras y se forman cuadraditos. Incluso si no tenés harina leudante, podés reemplazarla por harina común con un poco de polvo de hornear.

Un toque de queso rallado y orégano, realzá el sabor de estos clásicos de las recetas materas
Se colocan los cuadraditos en una placa sin enmantecar, se espolvorea un poco de queso por encima y se hornean a 200 grados durante 20 minutos. El resultado son scones dorados, sabrosos y muy tentadores. Esta es una de esas recetas que siempre salen bien y que vale la pena repetir.

Estos mini scones se preparan en minutos y son perfectos para una tarde de mates
Budin húmedo de coco, el infaltable de la merienda casera
Por otro lado, si estás buscando una opción dulce y fácil para la hora del mate, este budín húmedo de coco puede ser tu nueva receta preferida. Se hace con ingredientes simples y queda súper esponjoso, con un sabor suave que combina muy bien con infusiones calientes. Solo necesitás huevos, azúcar, coco rallado, un chorrito de leche y polvo de hornear.
Comenzá batiendo tres huevos con media taza de azúcar hasta que la mezcla esté clara. Luego, incorporá una taza de coco rallado, media taza de leche y una cucharadita de polvo de hornear. Mezclá todo hasta lograr una masa homogénea y volcalo en moldes individuales previamente enmantecados.
Por último, cocinalo en horno moderado por 25 minutos o hasta que al pinchar con un palillo este salga seco. El resultado es un budín suave, húmedo y con ese toque tropical que da el coco. Una receta simple, ideal para acompañar la merienda.