Hay clásicos para acompañar el mate y uno de ellos son los chipá. La combinación de un buen queso con la elasticidad de la harina de mandioca es algo que jamás falla. Además, si querés llevarlos a otro nivel y hacer algo diferente, podés aprovechar y armar unos ricos chipá de calabaza.
En el otoño, este vegetal está de temporada y casi siempre se consigue a buen precio y de excelente calidad. Por eso, tenés que aprovechar para comprar lo que puedas, congelar la pulpa o el puré ya cocido y tenerlo a mano para cualquiera de estas preparaciones exquisitas.

Mirá estos chipá de calabaza.
Los ingredientes que vas a necesitar para hacer esta receta de chipá de calabaza son los siguientes:
250 g de fécula de mandioca
1 huevo
3 cdas colmadas de aceite de oliva (o 25 g de manteca)
4-5 cdas de leche
1/2 cdita de sal
4 cdas de puré de calabaza (al horno)
200 g de queso cremoso
125 g de queso pategras
Semillas de sésamo

Probalos porque son muy ricos.
Lo primero que tenés que hacer en esta preparación es colocar en un bol la fécula de mandioca junto con un huevo, un poco de sal y también el aceite de oliva o la manteca, lo que hayas elegido.
Agregá también las cucharadas de leche y comenzá a revolver hasta integrar ligeramente. Sumá el puré de calabaza, que debe estar cocido al horno, y seguí integrando hasta que la mezcla tenga la consistencia de una masa, similar a la plastilina.

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Agregá también el queso cremoso y el queso pategrás rallado que puede ser reemplazado por cualquier otro queso duro o semiduro. Incorporá también con las manos hasta que se integre muy bien.
Cuando tengas la masa lista, comenzá a hacer bolitas con las manos; algunas pasalas por sésamo, si querés darle un toque. Acomodalas en una placa para horno y llevá a cocinar a fuego medio por unos 20 minutos. Cuando salgan del horno, ya podés disfrutar de este chipá de calabaza exquisito.