En los últimos años y, sobre todo, si sos de esas personas que le gusta comer sano, seguramente comenzaste a incluir las semillas de chía en el desayuno o merienda, o en forma de snack, porque no solamente le aportan ese toque extra a la receta, sino también, por sus beneficios. Te vamos a contar por qué no te pueden faltar en la alacena.

Las semillas de chía tienen muchos beneficios.
Beneficios
Estas semillas, las cuales se volvieron muy conocidas, ayudan a que el cuerpo tenga muy buenos antioxidantes y a que una receta, como yogur griego con pedacitos de fruta, quede aún más rica y cremosa. Las semillas de chía te van a ayudar a mejorar la salud cardiovascular, la salud digestiva, la regulación de azúcar en sangre y, por supuesto, como consecuencia, vas a poder controlar mejor tu peso. Son ricas en fibra, Omega 3 (algo importantísimo para las arterias y huesos), antioxidantes y minerales.

Poné en práctica esta idea.
Las semillas de chía te pueden venir muy bien a la hora de un buen desayuno, es decir, esa primera ingesta del día, por ejemplo, sumándolas a una taza de leche, yogur o batido proteico, y vas a ver que, si las dejás dentro por un rato, se creará como un gel. Esto hace que la preparación quede un poco más cremosa. Otra de las opciones es servir como reemplazo del huevo, las personas veganas pueden usarlas en muchas recetas de repostería o tartas. Otras tantas suelen sumarlas en ensaladas frescas o en smoothies de verano.
Lo que tenés que tener en cuenta es que, por la fibra que contienen, es necesario que consumas buena cantidad de agua en el día.

Semillas de chía.
Algo muy importante de las semillas de chía es que te darán saciedad y eso es importante para que después no andes con atracones en la heladera o la alacena. Incorporalas esta misma semana, porque vas a ver las enormes diferencias en tu cuerpo y energía.