La torta Matilda es perfecta para servir a la hora del postre después de una gran comida, aunque su sabor es tan rico que también se la puede acompañar de una infusión a la hora del té o, por qué no, en el desayuno. Siempre es un buen momento para degustar esta exquisita torta chocolatosa rellena con un preparado de cacao y dulce de leche. La base principal de esta receta es el bizcochuelo, ese pan que se caracteriza por tener una miga porosa, esponjosa y suave, con una corteza fina, blanda y dorada.
Para que el bizcochuelo salga húmedo, airoso y ligero y no compacto y seco es fundamental batir bien los huevos, ya que es en este momento cuando se atrapan las burbujas de aire que, una vez cuajados, quedan atrapadas y forman esa típica miga. Por otro lado, al incorporar la harina hay que hacerlo de a poco y con movimientos envolventes. Esto también ayudará a que se levante el bizcocho para hacer la torta Matilda.

El bizcochuelo se puede consumir solo o relleno. Algunas veces lleva cobertura y otras no.
La preparación de la torta Matilda está inspirada en la popular película infanto-juvenil “Matilda”, claro que, en este caso, al llevar dulce de leche, se trata de una versión argentina. Uno de los fragmentos más recordados del film es cuando uno de los niños de la escuela de la protagonista debe comer un pastel de chocolate entero. Esta receta es para todos aquellos que vieron la cinta y que siempre desearon ese bizcochuelo relleno. En pocos pasos y con algunos ingredientes se elabora este rico y esponjoso bizcocho.

Hacé la torta Matilda y sorprendé a todos en tu casa.
Ingredientes
Cacao en polvo 100 g
Aceite 150 ml
Azúcar común 300 g
Azúcar rubio 100 g
Huevos 3 unidades
Esencia de vainilla
Leche 240 ml (se puede usar mitad yogur natural y mitad leche)
Harina “0000” 260 g
Polvo de hornear 1 cdta.
Bicarbonato de sodio 1 cdta.
Sal 1 cdta.
Café o agua 240 ml
Relleno y cobertura:
Dulce de leche repostero 800 g
Chocolate cobertura 400 g
Manteca 200 g
Crema doble 200 g
Paso a paso
En un recipiente colocar el cacao en polvo e hidratarlo con el aceite. Revolver bien.
Agregar el azúcar común y rubio, los huevos, la esencia de vainilla y la leche. Batir bien hasta que los productos se integren.
Añadir la harina, el polvo de hornear, el bicarbonato y una pizca de sal. Mezclar. Por último, agregar el café caliente (preparado con agua) o solo agua caliente. Hay que elegir una de las dos opciones. El preparado debe quedar líquido.
Hornear la mezcla en un molde alto o en tres separados para evitar tener que cortarlo después.
Mientras se cocina el bizcochuelo, en un bowl colocar el dulce de leche repostero, el chocolate cobertura derretido junto con la manteca también fundida. Integrar bien todo. Cuando se formó una pasta un poco espesa, añadir la crema de leche. Revolver. Hay que tener en cuenta que esta preparación toma cuerpo a medida que se enfría. Se puede optar por reservarla un tiempo para que adquiera esa textura deseada.
Una vez que los bizcochos se cocinaron y se enfriaron, es momento de rellenarlos. Armar la torta: base, crema chocolatosa y así hasta terminar. Cubrir con el preparado de cacao. No es necesario humedecer el bizcochuelo, pero esto es a gusto de cada uno.

La torta Matilda es húmeda, esponjosa y cremosa.
Lista esta torta Matilda para disfrutar en familia.