Si hay una comida que le gusta a la mayoría de los argentinos, sin duda es la pizza. Pero para prepararla en casa de una manera fácil y rápida, hay algunos elementos que se requieren tener a mano. En esta ocasión, te traemos una idea muy creativa y que vas a resolver en poco tiempo: hacer tu propia mozzarella, con un plus añadido, ¡es apta para veganos!

Lucite con esta receta increíble. Fuente: (@rominasaluzzo)
Ingredientes
-Semillas de girasol (1 taza)
-Almidón de maíz (2 cucharadas)
-Sal
-Fécula de mandioca (3 cucharadas)
-Jugo de medio limón
-Levadura nutricional o de cerveza
Cuál es el paso a paso
Lo primero que vas a hacer es reunir todos los ingredientes y prestá mucha atención a estas indicaciones para que puedas prepararla sin problemas. El objetivo es cocinar una muzzarella vegana, pero debes tener en cuenta que podrás conservarla en la heladera durante hasta cinco días, ya que al ser casera no contiene conservantes.

Colocá las semillas de girasol en la licuadora o batidora.
En una licuadora o batidora, vas a colocar las semillas de girasol y el agua. Una vez que hayas licuado bien esta mezcla y se haya formado una especie de leche vegetal, deberás separarla. Cuando la tengas lista, deberás colarla para quedarte únicamente con el líquido. Los restos que queden te servirán como un queso untable.

Licuá bien.
A esa leche líquida, la vas a mezclar nuevamente en la licuadora, pero esta vez agregarás el almidón de maíz, la fécula, la sal, el jugo de limón y la levadura. Vas a licuar muy bien todo y luego verterás esta preparación sobre una ollita para que se cocine bien hasta que adquiera una textura similar a la de un mousse, tal como se muestra en la imagen.

Separá la mezcla.

Vas a ver la cremosidad de esta mezcla.
La vas a colocar luego en una fuente previamente aceitada y dejarás que se enfríe a temperatura ambiente durante unos minutos.

Tu pizza riquísima estará lista.
Ya podés comenzar a armar tu pizza porque la muzzarella ya está lista. Practicá esta receta increíble porque además tendrás un sabor exquisito del que no podrás parar de comer.