En el mundo de la gastronomía coreana hay ciertos tipos de recetas que se caracterizan por tener una presentación única, que le dan un toque singular a la hora de diferenciarse de otros platos en el mundo. Así ocurre con las crepes coreanas, que son muy populares durante los inviernos en el país asiático.
Esta preparación llama la atención por no servirse en un vaso, sino en un plato. Debido a eso, mantiene su calor por más tiempo y es más sencilla de comer. Las crepes coreanas se pueden complementar con diferentes tipos de sirope o incluso añadir trozos de frutas para darle un toque más natural.

La receta se hace en sencillos pasos.
Los ingredientes para hacer crepes coreanas son:
700 ml de leche
250 g de harina
3 cda. de azúcar
2 cda. de aceite
2 ud. de huevos
60 g de almendras
60 g de piñones
60 g de nueces
120 g de azúcar moreno
1 cda. de canela en polvo
50 ml de aceite

El relleno puede variar.
El primer paso para hacer las crepes coreanas es colocar en un bol la leche, y se bate con una batidora eléctrica junto a la harina tamizada, el azúcar, los huevos y el aceite. Se bate hasta conseguir que los ingredientes se integren bien y se forme una masa suave.
El siguiente paso es añadir en otro recipiente los frutos secos con la azúcar morena y la canela en polvo. Se agregan los 50 ml de aceite. Se bate con la batidora eléctrica hasta obtener una consistencia bien espesa y con todos los ingredientes bien mezclados entre sí.

Esta preparación es ideal para comer con amigos.
Cuando todo esté listo, se prepara una sartén con un chorrito de aceite, puede ser una especial para panquecas. Se añade un poco de la primera preparación y se distribuye bien por toda la superficie. Se cocina bien por ambos lados y se repiten estos pasos hasta hacer todas las porciones deseadas.
Por último, se enrolla y se coloca en un vaso para bañarla con la mezcla de frutos secos. Luego, estará lista para servir y comer. En caso de ser necesario, se puede añadir cualquier otra preparación como complemento del postre.